Si todas las bodas son especiales, esta boda en los Jardines de la Cartuja lo es más para nosotros por motivos emocionales que no vienen al caso contar aquí. Lo que si os podemos decir es que Toni hace muy feliz a Flora y que esa alegría se trasmite en su mirada, en sus gestos, en su día a día y en la tranquilidad que eso nos a todos nosotros, eso muchas veces tan olvidado como hacer sentirse querido a la persona que amas. Y no es que me vaya a poner cursi escribiendo estas lineas, es que  la actualidad nos lleva a este ritmo desbordante que  impulsa esta sociedad, y en esa actualidad palabras como amor no están en su vocabulario. Por qué el amor requiere de tiempo, requiere de sosiego, requiere de calma y esas son precisamente las carencias de nuestro mundo moderno.

 

No so voy a hablar de floristerías ni de tendencias, os voy a hablar de sencillez, esa de la que ellos hacen derroche y alarde. Este ramo es prueba de ello, sencillo, simple, con un ligero toque verde como el de sus zapatos. Ligero, liviano y a la ver divertido.

 

A Toni lo pudimos ver reír, disfrutar, pasarlo bien, bailar y hacer de guía en coreografías imposibles con los niños de boda. Estoy cansado de ver los textos de blogs llenos de palabras clave que google va a a determinar si es o no atractivo para el espectador. Google, esto es una boda, esto trata de amor y de compresión no de seo y la indexación. Esto trata de sentimientos que hacer vibrar al otro y disfrutar de una mirada, y si no me indexas da igual, lo que importa es que fuimos testigos de un precioso enlace y del amor de una preciosa pareja.

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