Esta vez volvimos a Puzol, ya hacía tiempo que no trabajamos por aquí pese a estar muy cerca de nosotros pero Marta y Fran nos dieron la oportunidad de disfrutar de la preciosa Iglesia de los Santos Juanes que es una obra arquitectónica preciosa digna de disfrutar, tanto por su diseño como por su luz.

Pese a la intensa humedad que se apoderaba poco a poco de todos los asistentes el ambiente y las ganas de ver a Marta y Fran darse el si quiero eran tan intensas, que no había lugar a dudas de que iba a ser una celebración muy entusiasmada.

La celebración de esta boda en el Huerto de Santa María contemplaba una cena espectacular, como siempre este sitio nunca defrauda, en la plaza mayor y a cielo descubierto. ¡Qué bonito cenar al raso!

 

Pese a que los colores de los vestidos siempre son variados si que es de señalar que este año el rojo se lleva la palma. Tanto en rojo fuerte como en sus distintas gamas las combinaciones fotográficas son maravillosas.

La Plaza Mayor del Huerto de Santa María repleta de mesas es una bella imagen con la que comenzar el banquete. La decoración, la luz y los chorros de humedad que ayudaban a soportar el soporífero calor que acompañó todo el enlace.

 

El ramo tenía unos bellos y delicados toques en distintas tonalidades de lila. Muy fino acorde con su vestido, de lineas muy puras.

La animación estaba asegurada una vez vivimos en primera persona el elocuente desparpajo a la hora de celebrar el enlace con arroz.

Los retratos son una parte importe de todo reportaje, el reto es buscarlos sin tener que hacer posar a la pareja. Luchar y luchar hasta conseguir la expresión que tienes en tu mente.

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