Con Sara y Abel vivimos una boda muy especial. La iglesia para la celebración era el Monasterio del Puig, si habéis estado en él sabréis de la majestuosidad del monumento. Uno de los momentos más emocionantes es cuando la novia sube las escalinatas que le conducirán a la ceremonia. Una ceremonia adornada por bonitas palabras para los contrayentes. Las ceremonias religiosas van perdiendo su rigidez y ahora personas queridas pueden mostrar sus emociones a la pareja.

 

 

El lugar de la celebración fue Campo Anibal, uno de los lugares más especiales de Valencia. Famoso por su gastronomía y sobre todo por su atención y servicios. Nada más entrar Abel nos deslumbró a todos con unas lineas dedicadas a todos los grupos de amigos y para finalizar unas bonitas palabras para su Sara.

La luz de Campo Anibal en esta época del año es espectacular y ver como cae entre sus árboles es una experiencia digna de disfrutar en una boda.

 

SHARE
COMMENTS